Tómalo o Déjalo...
Cartas para Claudia se llama el libro que Jorge escribe en 1989, con un sin fin de cosas lindas para aprender.
Les dejo algo que me encantó.
Página 46.
" ¡Otra vez me disperso!
Quiero contarte sobre las trampas del lenguaje. Todo sucede como si el lenguaje
exterior, el que solemos usar para comunicarnos con los demás, no siempre fuera el reflejo
fiel de lo que aparentemente quiero decir.
A VECES, YO SOY YO
Y MI LENGUAJE ES MI DISFRAZ
Por ejemplo, quiero decirte: «Ayer cuando me puteaste, me dio mucha bronca y sentí
ganas de romperte una silla en la cabeza".
Si me disfrazo te digo: "A veces, la agresividad perturba a cualquiera". (???)
Fijate la indefinición, la ambigüedad y la falta de compromiso de la segunda frase: "a
veces (¿cuándo?), la agresividad (¿cuál? ¿de quién con quién?) perturba (¿qué hace?) a
cualquiera (¿a quién?)".
Otro ejemplo. Te digo: "¿Tenés ganas de tomar un café?", en lugar de: "Quiero tomar un
café con vos. Te pido que me acompañes".
Muchas veces, hacemos preguntas en lugar de afirmar un pensamiento que nos
pertenece.
Estas son nuestras frases "encubridoras".
Si cada vez que hago una pregunta trato de encontrar la afirmación escondida, me daré
cuenta de muchas afirmaciones que me callo.
Preguntar es una eliminación, un robo que hago de una parte de lo que digo o de toda mi
expresión.
En la pregunta no hay compromiso, hablo sin decir, me disfrazo.
¿Para qué hago estas cosas?
Quiero que los demás me quieran (?), que me aprueben, que me acepten, que estén
contentos de conocer a una persona tan agradable y gentil como yo. Tengo miedo de que
me rechacen, que me abandonen, que me critiquen, que no me quieran.
Cartas para Claudia Jorge Bucay Y entonces... abro el baúl de los recursos y me disfrazo: una nariz redonda, un poco de colorete, un sombrero atractivo, unos zapatos graciosos y, sobre todo, saco corbata (porque no hay que perder la formalidad)... y un engaño... te estafo... te miento... Vos aceptás mi disfraz, querés mi disfraz, admirás mi disfraz... y si lo hago bien, quizás... ni siquiera te des cuenta y creas que te estás relacionando conmigo. Un día, yo me doy cuenta y empiezo a extrañarte y Quiero que te contactes conmigo... conmigo de verdad,... Y me saco la nariz, el colorete, el sombrero, los zapatos, el saco y la corbata. Y guardo todo en el baúl de los recursos y guardo el baúl bien lejos, como para que no estorbe el paso. Ahora sí. Ahora soy yo. Vení conmigo. Miráme. Tocáme. Oléme. Escucháme... Soy yo. Es cierto, muchas personas más me rechazan ahora y es también cierto que muchas menos personas me quieren, pero (y aquí sí espero...) cuando te encuentro a vos, a vos que me aceptás así, tal como soy, qué placer... Imagináte ¡Que placer! ¡NO TE DISFRACES PARA MI, LO QUE YO QUIERO ES ESTAR CON VOS!"
